¿Has ganado dinero apostando? En este caso, debes prestar atención a cómo declarar tus apuestas deportivas en España. Te explicamos qué impuestos debes pagar y qué normativa fiscal se aplica en 2025.
Y es que como ocurre con el fair play financiero en fútbol, la realidad del deporte es que está totalmente fiscalizado y controlado en materia económica, con especial atención a los tributos que se deben pagar al Estado.
¿Cómo declarar las apuestas deportivas en España?
En primer lugar debemos conocer qué dice Hacienda y cuál es la legislación aplicable en materia de fiscalidad de las apuestas deportivas cuando se apuesta en operadores regulados.
En España, las apuestas deportivas están reguladas principalmente por la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, que establece las bases legales para la actividad del juego en el ámbito estatal en su vertiente online.
Esta norma otorga competencias de organismo Regulador a la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), que supervisa, concede licencias y controla el cumplimiento de la legalidad por parte de los operadores con licencia estatal.
Además de esta ley nacional, debido a que la Constitución deja el gambling como materia a legislar por parte de las CCAA, cada comunidad autónoma regula el juego presencial dentro de su territorio, lo que implica que los salones de apuestas físicos están sujetos a normativas autonómicas específicas.

En todo caso, en el plano fiscal, la normativa que regula cómo tributan los beneficios obtenidos por apuestas deportivas es la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (Ley 35/2006) y su reglamento de desarrollo (Real Decreto 439/2007).
Declarar las ganancias por apuestas deportivas
La declaración de la Renta es el momento donde debemos comunicar al Estado cuáles han sido los incrementos patrimoniales generados gracias a las apuestas online.
Por ello, serán las ganancias obtenidas por los ciudadanos españoles a través de apuestas deportivas las que estamos obligados a declarar, siempre que se realicen con operadores legalmente autorizados en España.
Estas ganancias deben declararse en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y se consideran una ganancia patrimonial y se integran en la base imponible general del contribuyente.
Y es que estas ganancias, a diferencia de lo que sucede en otros países, no están sujetas a retención previa, lo que significa que el usuario debe incluirlas voluntariamente en su declaración de la renta.
Declarar ganancias o pérdidas
A diferencia de lo que ocurría antes de que se desarrollara el asunto de la fiscalidad en la Ley de Juego de 2012, actualmente sólo se tributa si el resultado global del ejercicio fiscal es positivo, es decir, si las ganancias obtenidas superan a las pérdidas justificadas mediante documentación válida. Y siempre en cómputo anual.
Por ejemplo, si un apostante invierte 1.000 euros a lo largo del año y obtiene 1.500 euros en premios, la ganancia neta de 500 euros debe ser declarada. Por el contrario, si el balance resulta negativo o nulo, no existe obligación de tributar, aunque siempre es recomendable conservar un registro detallado de todas las operaciones para poder justificar la situación ante una posible revisión de la Agencia Tributaria.
El registro de movimientos, apuestas deportivas y transacciones con la casa de apuestas queda siempre registrado y el operador (en este caso 888sport) ofrece siempre esta información.
Declarar apuestas deportivas en vivo
Cuando un usuario realiza apuestas en vivo, no de eventos que se están disputando en ese momento sino que nos referimos a apostar en salones de juego presenciales operados por marcas como Codere, Luckia o Sportium, la fiscalidad de las posibles ganancias no cambia respecto al juego online, pero la legislación aplicable puede variar según la comunidad autónoma donde se ubique el salón.
Y es que estos establecimientos operan bajo licencias autonómicas y están sujetos a normativas específicas de cada región, tanto en lo que respecta a horarios, medidas de control de acceso, como en el régimen sancionador.
A nivel fiscal, las ganancias generadas por apuestas en estos salones también deben ser declaradas en el IRPF como ganancia patrimonial, pero con la particularidad de que el jugador no recibe un certificado fiscal como sucede en algunas plataformas online.
Esto implica que el apostante debe llevar un control riguroso de sus tickets de apuesta y cobros, ya que será responsable de justificar sus beneficios y pérdidas ante la Agencia Tributaria. En comunidades como Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana, la regulación del juego presencial es muy activa, con inspecciones frecuentes y actualización normativa constante, por lo que conviene conocer los requisitos específicos según el lugar donde se juegue.
Consejos para declarar correctamente tus ganancias en apuestas
Multas por no declarar apuestas
No declarar las ganancias obtenidas en apuestas deportivas puede acarrear consecuencias económicas graves. Hacienda considera este tipo de ingresos como ganancias patrimoniales, y si no se incluyen en la declaración del IRPF cuando corresponde, se aplican sanciones. Las multas pueden alcanzar hasta un 50% adicional sobre la cantidad no declarada, además del pago íntegro del impuesto y los intereses de demora. Incluso por importes aparentemente pequeños, como 160 euros de impuesto no pagado, se han emitido sanciones superiores a los 1.000 euros.
Es fundamental saber que el hecho de que el dinero esté en una cuenta a tu nombre te hace responsable fiscal, aunque parte de la ganancia la compartieras con terceros. Usar cuentas comunes o hacer apuestas por otros puede ser un agravante si se detecta que se ha intentado eludir el pago. En caso de sanción, es posible reclamar si se considera desproporcionada, pero será necesario justificarlo con documentación sólida y preferiblemente con asesoramiento legal.
El bulo del límite de 1000 euros
Una creencia común pero errónea entre muchos apostantes es que las ganancias por apuestas deportivas inferiores a 1.000 euros están exentas de tributación. Este mito se basa en una confusión entre la obligación de presentar la declaración de la renta y la obligación de declarar todas las ganancias obtenidas.
Es cierto que quienes no alcanzan determinados umbrales de ingresos no están obligados a presentar la declaración, pero si ya se está obligado por otras razones —como tener un empleo o percibir rentas sujetas a retención— entonces se deben declarar también las ganancias por apuestas, por pequeñas que sean. No existe un mínimo exento específico para apuestas deportivas en cuanto a tributación, y Hacienda exige que se declare cada euro si se presenta la renta. Creer en el "límite de 1.000 euros sin declarar" puede llevar a errores costosos y sanciones por omisión de ingresos.